La empatia: Tips para que sus niños sean empaticos

foto niño aburrido

Si definimos la empatía desde un enfoque claramente psicoanalítico, diremos que se trata de una capacidad con base genética que permite reaccionar, relacionarse y entender a los demás y que se desarrolla continuamente.

Es también tratar de comprender la realidad subjetiva del otro, en otras palabras, ponerse en sus zapatos. Es común confundir la simpatía con la empatía, sin embargo, en la primera podemos sentir lo mismo que otras personas, o tener una sensación grata respecto a ellas, pero no necesariamente las comprendemos.

La empatía, por otra parte, te permite saber como se sienten los demás y como las acciones que uno realiza les afectan, lo que propicia comportamientos más conscientes y honestos.

Tipos
Los que han estudiado a fondo el tema han llegado a la conclusión de que existen diferentes clases de empatía:

Cognitiva: comprende el estado interno de la otra persona.

Emocional: logra entender al otro poniéndose en su lugar.

Desinteresada: no busca beneficio propio.

Interesada: surge de la conveniencia social o terapéutica (en el psicoanálisis, en indispensable para fincar una alianza terapéutica).

Para que sirve La Empatia

Tener empatía nos proporciona una gran riqueza tanto en conocimiento (de la naturaleza humana) como en experiencia (para relacionarnos mejor). Al despertar nuestra empatía obtenemos grandes cambios en nosotros pues nos comunicamos y actuamos considerando a los demás.

Las personas empáticas están mejor adaptadas emocionalmente, tienen un mayor manejo de sus emociones, son mucho mas populares, mas sensibles, más sociables, se relacionan mejor sentimentalmente, son mas comprensivas, mas generosas y mejores negociadores.

La empatía es considerada una habilidad práctica de la inteligencia emocional, esto quiere decir que las emociones de los demás “resuenan” en nosotros, o sea, que podemos llegar a entender lo que sienten y por eso ellos perciben en nosotros un aliado, un apoyo, alguien que les comprende sin juzgarlos y es capaz de ver las cosas desde su punto de vista. Incluso podemos  experimentar las emociones de los demás como si fueran propias.

Productivamente hablando
En lo profesional te permite saber como tratar a aquellos con quienes te interesa relacionarte, entender sus puntos de vista y convencerlos de los tuyos, porque la sensibilidad que te da te hace descubrir sus deseos, lo que buscan.

También sirve para considerar los sentimientos de los subalternos y motivarlos para trabajar mejor, saber cómo y en que momento decir las cosas y la manera de actuar ante los problemas para resolverlos con mayor éxito.

No existe líder sin empatía, ya que siendo sensible a las necesidades, preocupaciones y anhelos de los demás, es como puede guiarlos y representarlos.

En el principio
AI nacer tenemos una alta capacidad de empatía que nos permite comunicarnos con nuestra madre. Sin embargo, durante el crecimiento puede olvidarse especialmente si los adultos a tu alrededor “adivinaban” y te daban todo lo que querías y te incluían poco en las platicas emocionales en las que se hablaba, por ejemplo, de los problemas.

No obstante, esta habilidad puede ser re-aprendida en cualquier momento con paciencia, constancia y práctica.
Se dice, por cierto, que los niños acosadores carecen de esta habilidad por que no pueden proyectar los sentimientos del otro que están agrediendo.

 

Como desarrollarla
Si ya olvidaste esta habilidad o no la tienes muy desarrollada, comienza por conocerte y tener una autoestima sana.

Date tiempo para escuchar a los demás: que quieren, que temen, que les duele, que les hace felices, a que responden mejor. Háblales de situaciones similares que te ocurrieron, o momentos en los que sentiste lo que ellos ahora, porque sin comunicación, no hay empatía, por lo general los niños apáticos no poseen buena comunicación  no saben como expresar lo que sienten, por lo tanto no pueden leer en el otro los setimientos.

Al ver películas o leer novelas, detente e imagina que sienten y desean los personajes en momentos emotivos, imagina también que sentirlas tú en esa situación. Leele a tu hijo, en situaciones dolorosas, pregúntale que siente,deje que exprese emociones.

Enseñándole a los niños a sentir empatía
Los niños empáticos son menos agresivos con los demás y expresan mejor sus sentimientos, lo que genera mejor comunicación con sus padres y amigos. Estas son algunas maneras para ayudarles a desarrollarla:

• Cuando vean una película de ten la imagen (en un momento emotivo) y pregúntale que cree que siente el personaje en ese momento. Motívalo a hablar de ello y no solo responder “esta triste”, tiene miedo, llora… invítelo a que se exprese.
• Haz lo mismo leyéndole cuentos.
• Si tienen un bebé cercano (hermano, primo, hijo de vecinos), siéntense con el durante media hora cada semana o dos y pídele que imagine que trata de comunicar el bebé cuando gesticula, alza los brazos, gime, llora. La idea es que se ponga en su lugar y comprenda las necesidades del bebe. Muy delicadamente llévalo a que descubra lo difícil que es comunicarse sin palabras.Se aprende a leer emociones sin hablar esa es la forma indicada, leer los estados de animo de la otra persona, eso nos ayuda a anticipar situaciones, si vemos a alguien muy nervioso, pensemos en calmarlo ofreciéndole un vaso de agua, un caramelo, dejándolo un rato solo, y luego empezar como estas? ahi la persona se desahogara y ahi es donde hacemos empatia con ella,no hay que dar consejos, ni opinar sobre sus problemas, ni decirle lo que tendría que haber hecho, justamente todo lo contrario… solo escuchar, escuchar con el corazón y decir si te sirvo de ayda aca estoy, si alguien llora, no le pregunte que le pasa, solo abracelo y contengalo.

A los niños cuando se les tiene que marcar algo que hicieron mal, es recomendable que en vez de que se utilice el famoso “rincón” de penitencia. La penitencia se transforme en el pequeño espacio para “pensar” a reflexionar (enséñele a su hijo a reflexionar sobre sus acciones) un rato en silencio, sin lagrimas, ni gritos, ni caprichos, explíquele que piense en lo que hizo, en lo que afecto o a quien afecto su acción,  luego siéntese, co algun vaso de gaseosa, caramelos y escúchelo, que le cuente su reflexión,  sin reproches, es un ejercicio que hay que realizar con los niños y sacara resultados hermosos, ademas de educar en armonía y con Co-razon.

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