CiberAcoso: Plan de 3 niveles para desarrollar en las escuelas

El ciberacoso o acoso cibernético es una tendencia cada vez mayor con niños/as en edad escolar. Las investigaciones reportan que un 30% a 45% de los niños y los adolescentes han experimentado acoso cibernético.

¿Cómo se diferencia del bullying?

  • Acceso: Es prácticamente imposible que el hostigado se pueda alejar del hostigador cibernético. Esto es debido a que la mayoría de los estudiantes tienen acceso a las computadoras y los teléfonos celulares todo el tiempo. Los acosados no tienen un refugio seguro nunca!
  • Alcance: A diferencia del bullying, debido a la tecnología, el ciberacoso tiene pocas o ninguna barrera, y la facilidad con que llega el material ofensivo a los ojos de mucha gente y con efecto exponencial, es la piedra basal del mismo. Es lo que se denomina viralización.
  • Anonimato: El acoso cibernético no es una interacción cara a cara. Los que intimidan  se esconden detrás de la tecnología. El anonimato, que es inherente en la comunicación electrónica, fomenta la falta de inhibición.

En escuelas de los Estados Unidos, en las que tuve oportunidad de ver los planes de trabajo en este tema, los directivos decían que es importante que en las escuelas, se trate el ciberacoso, para asegurarse de que se tomen las precauciones necesarias para proteger a sus estudiantes del acoso y responder a los casos denunciados de cibercoso, con el fin de mantener un clima escolar seguro. También afirman que el personal escolar debe capacitarse en lo que es el ciberacoso, y cómo afecta a los estudiantes.

El objetivo de este post es dar los primeros pasos para el tratamiento del ciberacoso en las escuelas.

En EEUU, se avanzó mucho con los programas de prevención del ciberacoso, a raíz del caso de Megan Meier y la legislación de ciberacoso en cada estado, que la Fundación Meier, con su madre como fundadora llevó adelante. Mas información disponible en mi otro post sobre el tema: «Megan Meier – Serie TV Cyberbully«.

Utilizando el modelo de tres niveles para escuelas

Primer  nivel:

 Crear un equipoFormar un equipo para centrarse en el ciberacoso. Pueden ser alumnos de los años superiores, y que los más pequeños los tomen como modelo.

  • Revisar o crear una programa de prevención de la intimidación.
  • Trabajar para cambiar las normas escolares sobre acoso escolar.

Segundo nivel: Evaluar. Reunir datos sobre el nivel actual del ciberacoso en su escuela, para determinar el alcance del problema. (estadísticas, medir la situación)

Considere la posibilidad de un estudio de toda la escuela. Realizar encuestas de grupos específicos incluyendo maestros / consejeros, estudiantes y padres de familia.

En EEUU, tienen un plan de estudio incluído en las escuelas, que se denomina CyberSmart. Este ofrece lecciones descargables y actividades para educar al personal escolar, los estudiantes y a los padres. Hacen hincapié en los valores fundamentales, y tienen talleres, denominados «habilidades del siglo 21» (se basan en la equidad digital, la honestidad digital, el respeto de sí mismo, la responsabilidad digital y la justicia).

Hay que educar a los padres sobre el riesgo de intimidación cibernética, y proporcionarles métodos que pueden usar en casa para prevenir o intervenir ante el ciberacoso. Esta información puede ser brindada a los padres a través de talleres escolares de sensibilización y capacitación (puede consultar nuestros «Talleres y Capacitación» sobre este tema), folletos y volantes, reuniones de padres y maestros.

Nivel tres del plan a desarrollar en las escuelas.

Crear políticas y procedimientos. Intervenciones preventivas que la escuela puede realizar con el objetivo de modificar las normas sobre acoso escolar, y así, en el contexto escolar, puede disminuir el ciberacoso. Las escuelas necesitan políticas claras a este respecto. 

  • Incluir una sección sobre el ciberacoso en el manual del estudiante y en la web del colegio, para que los padres se enteren y se informen.
  • Los estudiantes y los padres deberán firmar anualmente, un compromiso de reglas de las consecuencias relacionadas con el mal uso o mala utilización de la tecnologia, y acosos a miembros de la comunidad educativa.
  • Incluir sanciones educativas específicas y procedimientos disciplinarios. En EEUU, por ejemplo, se realizan trabajos de «probation» sobre el tema, con horas determinadas según la sanción aplicada, para los que hacen un mal uso de la tecnología.
  • Establecer un proceso para que los estudiantes reporten el ciberacosoLa mayoría de los incidentes de ciberacoso no se denuncian. La participación de los estudiantes en este proceso es clave. (enseñar de que si el otro sufre, podemos ayudar a cortar el acoso).

Formular un plan para ayudar a los hostigados. Los psicólogos escolares y otro personal de apoyo son fundamentales en el trabajo con niños que sufrieron el ciberacoso. Este tipo de trabajo puede incluir lo siguiente:

  • Entrevistar al niño/a que sufrió el acoso, para determinar su nivel de angustia y proporcionar asesoramiento u otros servicios que se considere necesario.
  • Reunión con los padres para proporcionar apoyo y orientación sobre su salud y aplicabilidad de la ley. (cuerpo de pediatras, psicólogos infantiles y abogados).
  • Ofrecer grupos de apoyo (En EEUU, se trabaja con grupos de ayuda siempre en temas de acoso. El programa CyberSmart  propone trabajar en grupo con otros niños/as que han o están experimentando acoso cibernético. Esto los hace sentirse más seguros y que no son los únicos que lo padecen. Acompañarlos y contenerlos). Se les enseña a resolver problemas, trabajar en las habilidades de resolución de conflictos, y enseñar estrategias de respuesta apropiadas.

Fuente: Diamanduros, T., Downs, T., & Jenkins, S. J. (2008). The role of school psychologists in the assessment, prevention, and intervention or cyberbullying. Psychology in the Schools45, 693-704.
Hindjua, S. & Patchin, J.W. (2008). Cyberbullying: An exploratory analysis of factors related to offending and victimization. Deviant Behavior29, 129-156.
Kowalski, R. M., & Limber, S. P. (2007). Electronic bullying among middle school students. Journal of Adolescent Health, 41, S22-S30.
Mason, K. L. (2008). Cyberbulling: A preliminary assessment for school personnel. Psychology in the Schools, 45, 323-348.
Willard, N. E. (2007a). The authority and responsibility of school officials in responding to cyberbullying. Journal of Adolescent Health, 41, S64-S65.

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One Response so far.

  1. cintia dice:

    no es suficiente si no hay sanciones disciplinarias cada vez habrá mas casos y serán peores año a año.

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