Coaching para niños y adolescentes, como lograr motivacion y autoestima

 

POR QUE ES IMPORTANTE EL COACHING PARA NIÑOS?
hace años que vengo utilizando coaching junto con neuropsicoeducacion para niños/as y adolescentes.Ésta también justifica su demanda en antecedentes de la neurociencia, que indican que los niños que han recibido apoyo emocional y motivacional parecen desarrollar mayor fortaleza en los circuitos cerebrales para dominar la angustia y el aprendizaje.
Además, existen estudios que demuestran que los jóvenes que recibieron aprendizaje social y emocional asimilan los conocimientos con más eficacia, lo cual se refleja en sus calificaciones académicas. Estas técnicas las aprendi en colegios de USA cuando vivía allí, las cuales se aplican al igual que las Practicas restaurativas y los círculos de empatia, el coaching para niños lo que permite lograr resultados académicos de excelencia, desarrollar alta inteligencia emocional, y aprender la importancia de la familia, entre otras cosas
El Coaching de niños. Una nueva herramienta para hacer que nuestros hijos cumplan sus sueños
En el mundo actual, es común que los niños se enfrenten a una inmensa presión. Siempre se espera de ellos que logren buenas calificaciones, que realicen actividades extraescolares, y que además, lo equilibren con la vida social y familiar. Pero si no son capaces de hacerlo, pueden experimentar una baja autoestima, pensamientos negativos y la pérdida de motivación para alcanzar sus propias metas.
El mercado del Coaching no demoró en ofrecer una respuesta para esta problemática: una nueva técnica denominada Coaching para niños o adolescentes. Ésta también justifica su demanda en antecedentes de la neurociencia, que indican que los niños que han recibido apoyo emocional y motivacional parecen desarrollar mayor fortaleza en los circuitos cerebrales para dominar la angustia.
Además, existen estudios que demuestran que los jóvenes que recibieron aprendizaje social y emocional asimilan los conocimientos con más eficacia, lo cual se refleja en sus calificaciones académicas.
En países desarrollados, la técnica del Coaching avanza hacia su aplicación en los colegios. Esto se debe a que los participantes de este tipo de programas podrían desarrollar mayor confianza y autoestima y ser auto motivados, lo que permite lograr resultados académicos de excelencia, desarrollar alta inteligencia emocional, y aprender la importancia de la familia, entre otras cosas.
El Coaching de niños es una forma de enseñarles a presentarse en su ambiente estudiantil con mucha más personalidad, y a asumir sus responsabilidades de mejor manera, siendo también una ayuda para mejorar el rendimiento escolar.
También, este tipo de Coaching, está pensado como una importante herramienta para aquellos niños que sufren de bulliying.
Invierte en un negocio que se convertirá en un servicio de ayuda y orientación para padres y niños.
¿Cómo? El objetivo de esta idea de negocio es desarrollar una empresa que se enfoque en la entrega de un entrenamiento que ayude a los niños a mejorar los estudios y autoestima, manejar la presión en el colegio y también evitar los ataques de otros compañeros.
Deben ser programas dirigidos a niños y jóvenes de 10 hasta 18 años de edad, debido a que ésta es la edad más compleja del crecimiento.
Es fundamental que como coach, enfoques tu servicio en ayudar a los hijos de tus clientes a generar una estructura, responsabilidad, fijar metas, organizarse, establecer prioridades y manejar el tiempo de la mejor manera posible.
También deberás entregar constante aliento y soporte, brindando una serie de estrategias que les permitan desenvolverse de manera asertiva y lograr objetivos, incorporando hábitos productivos.
Es muy importante que todo tu trabajo se desarrolle a partir de lo que el niño sueña, de sus objetivos y metas en la vida.
Para ello, es necesario realizarles “preguntas poderosas” (cuestionamiento inductivo), dándoles la oportunidad que ellos mismos encuentren las mejores respuestas. Así, el coach deberá descubrir tanto las habilidades, talentos y cualidades, como aquellos comportamientos y actitudes que limitan negativamente al niño, ayudándolos a focalizar el desarrollo de todo el potencial que poseen.
El Coaching de niños no es más que el proceso de acompañamiento profesional de un niño en su contexto educacional, familiar y relacional, para ayudarle a encontrar las mejores alternativas de acción ante un problema o dificultad específica, con el fin de que pueda lograr el desarrollo máximo de sus potencialidades.
Es parte del Coaching ayudar al niño y su familia a definir y lograr sus metas personales lo más rápido y fácilmente que sea posible. Es un método que permite al niño, de manera acorde a su edad y situación particular, interrogarse sobre lo que hace, sobre su relación con su medio ambiente o entorno, a través de otra persona, su terapeuta, quien hace las veces de espejo y le permite así un mayor grado de cuestionamiento interior.
La idea es posibilitar al niño desafiar respetuosamente sus formas de pensar, actuar y relacionarse, con el fin de facilitarle el acceso a los resultados que espera para sí mismo. El terapeuta es entonces un vínculo que facilita al niño expresar y liberar todo su potencial y ponerlo en práctica, a fin de obtener resultados más eficaces en su vida personal, familiar y escolar, de acuerdo a sus circunstancias.
Los problemas que pueden hacer útil vivir un proceso de COACHING INFANTIL son diversos: pérdida de motivación en el colegio, cambio de colegio o de barrio, falta de organización para enfrentar sus obligaciones escolares, relaciones familiares tensas o deterioradas, pérdida de amigos, deficientes habilidades de comunicación, falta de liderazgo, etc.
El Coaching de niños, ofrece al niño múltiples beneficios, siendo el principal, la posibilidad de disfrutar plenamente de su vida, de acuerdo a los estándares que él mismo, en base a su realidad familiar y personal, define. No sólo eso, le permite también llegar a un entendimiento cabal de quién es y de su propia naturaleza, además de clarificar sus objetivos y metas, a través de un reconocimiento de sus creencias y valores. Gracias a ello y al apoyo del Coach, el niño logra diseñar sus propias estrategias y caminos, para lograr esos objetivos, a través de un conocimiento de sus capacidades y desempeños. El niño se hace así autónomo, pues, al final del proceso, es capaz de desarrollar mecanismos de retroalimentación eficientes, para diseñar luego, por sí mismo, las mejoras que sean necesarias en su comportamiento futuro. Todo esto es muy importante, porque, cuando un niño logra disfrutar del logro de sus objetivos, experimenta gran bienestar en su vida.
La infancia es nuestro comienzo en la vida. Desde que estamos en el vientre de nuestra madre, hasta casi los 6 años, estamos en el inconsciente e incorporamos un guión de sistemas de creencias: primero con los mensajes parentales, dentro del útero materno y los primeros meses/años ya fuera de éste; luego, influyen los abuelos, la escuela, la sociedad, el barrio y hasta la iglesia.
A partir de esa edad, hasta los 18 años, comenzamos a estar en el consciente tomando ya decisiones tempranas. Esto genera un ciclo que comienza integrando patrones hasta los 6 años, para luego hacerlos repetitivos, hasta llegar a la creación de juicios.
El niño es curioso y experimentativo, siempre tiene una pregunta en su boquita: “¿Por qué?, ¿por qué? y ¿por qué?”, poniendo a los adultos -en lo que les parece a ellos- una situación difícil, dependiendo del sistema de creencias que han heredado o que han elaborado por sus propios juicios.
La etapa infantil es una fase de aprendizaje e incorporación de lo que vemos, oímos, tocamos y sentimos. En este tiempo de aprendizaje vamos incorporando a nuestra conciencia y memoria creencias, quiebres, juicios y recuerdos, que más tarde en la edad adulta se nos convierten en bloqueos y nuevos quiebres.
Las edades tempranas son de recibir ternuras, comprensión, cariño y respuestas, para luego convertirlas en aprendizaje y experiencias. Al niño no le gusta el dolor, la humillación, el sufrimiento. Su defensa es la rebeldía y ésta trae consigo el rencor, la ira, el odio, el resentimiento, la venganza y hasta la violencia. Hay quien le llama ansiedad infantil y entonces es más fácil tomarlo por una patología y medicarlo, para mantenerlo tranquilo y equilibrado. Hay muchos puntos de vista sobre las causas de la aparición de la ansiedad en los pequeños. La mayoría de los científicos apuntan a los problemas familiares como causa principal de aparición de la ansiedad en niños en la edad preescolar y primaria. La mayoría de los casos entre los niños se dan hasta los 12 años.
La ansiedad se transmite al niño de los padres o de los profesores. En las familias con un clima
familiar agradable y cariñoso hay menos ansiedad que en las familias donde los conflictos surgen a menudo. El estilo autoritario de los padres provoca el aumento del grado de la ansiedad.Ahora te ofrecemos 7 sugerencias que te ayudarán a aliviar la ansiedad de tu niño:
1) Cuando hables con el niño, respeta a las personas que resultan importantes en su vida. Frases como “¡qué sabe tu profesora!” o “¡no le hagas caso a…!”, hay que eliminarlas en las conversaciones con él.
2) Se coherente con tus palabras: si hay unas normas y una disciplina establecidas, hay que seguirlas al pie de la letra. En caso contrario, el pequeño estará perdido y confundido.
3) Ten en cuenta las posibilidades de tu niño. No le exijas cosa que aún no puede hacer. Es mejor ayudarle al principio para que luego pueda hacerlo por si solo. ¡Recuerda felicitarlo por sus pequeños logros!
4) Acepta a tu niño tal y como es. No lo compares con los demás niños.
5) En caso de tener dificultades de aprendizaje, observa las actividades que más le gustan; apúntalo en unas clases donde pueda desarrollarlas a gusto, guiado por profesionales. Así, su autoestima subirá y sus niveles de ansiedad irán bajando, de modo que estará más alegre y relajado. Aunque los padres no estén satisfechos con las aficiones o el rendimiento académico de su hijo, no hay ninguna razón para negarle su amor y apoyo.
6) Proporciónale un ambiente lleno de amor, cariño y confianza: verás cómo afloran todos sus talentos.
7) Deja crecer a tu niño, dale ánimo, conversa despacio y con cariño con él, espera que baje su grado de enfado y luego pregunta, juega con él a hacer preguntas y siempre termina felicitándolo por la confianza que te ha dado.

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