Neurociencias: desafio del mundo de hoy, como educar en las emociones? El cerebro emocional en la escuela

 

foto-face-neuro

 

Educar en emociones

La educación a la que se tiene que enfrentar una persona desde sus primeros contactos con la Educación Infantil y Primaria, pasando por la Educación Secundaria, Bachillerato e, incluso, estudios universitarios  hasta su vida profesional, es claramente deficiente. Deficiente en valores, deficiente en comprensión de las emociones, deficiente en puntos de vista, deficiente en humanización de los contenidos.

El modelo educativo actual basa todo la educación en el aprendizaje de ciertos modelos lógicos pertenecientes a las ciencias más puras y, además, la memorización y la repetición de decenas, centenares de líneas de información que convierten los cerebros de los alumnos (su memoria) en depósitos de datos completamente inútiles para hacer frente a la vida real.
Se les enseña a resolver problemas matemáticos durante años, pero en este proceso no aprenden a resolver sus conflictos existenciales, Se les enseña a hacer cálculos y a encontrar la solución óptima, pero la vida está llena de contradicciones, las cuestiones de la emoción no entran en el mundo de las cifras ni dan una solución exacta. Los niños y adolescentes, en las escuelas, aprenden a enfrentarse con hechos lógicos, pero no saben hacerlo con fracasos y errores.

La neurociencia, con el paso de los años y de las decenas de investigaciones en crecimiento sobre el intrincado conocimiento de el funcionamiento cerebral, ha llegado a afirmar que no existe el recuerdo puro del pasado, que lo que rememoramos siempre es reconstituido, indicando además que el único registro que se instala en la memoria es aquel que va acompañado de un estímulo emocional con una intensidad que no ha de ser necesariamente elevada. El conocimiento científico se ha multiplicado y el número de centros de enseñanza ha crecido como en ninguna otra época, pero la educación actual no está formando pensadores. La mayoría de los jóvenes, incluido los universitarios, acumulan montones de “piedras” pero construyen poquísimas ideas brillantes con ellas.

Dentro de este contexto también destaca el que la educación esté educando a los estudiantes exclusivamente para afrontar el éxito, se les enseña que todo lo que estudia tiene un fin: tener éxito en la vida, enmascarando detrás de este objetivo valores cómo el éxito rápido, el dinero, una buena casa, fama y otros tantos relacionados. Sin embargo, como todos sabemos, vivir una vida sin problemas es imposible, los fracasos superarán claramente en número a los éxitos a los que tendrán que enfrentarse, el sufrimiento bien enfocado en estas situaciones nos construye, el mal llevado destruye nuestra autoestima.Debemos usar el sufrimiento para construir sabiduría, debemos preparar a los jóvenes a lidiar con las decepciones.

Paralelamente a este proceso claramente deficiente en cuanto a la educación ofrecida a los estudiantes, se observa como la sociedad con los medios de comunicación seduce a los más jóvenes con estímulos rápidos ya elaborados, lo que Cury entiende como “Fast Food” emocional. Un joven en la actualidad necesita hacer muchas cosas para disfrutar tan solo un poco, los padres apuntan a sus hijos a decenas de actividades que ocupen todo su tiempo mientras que la compleja industria del ocio se encarga de mantenerlos entretenidos con información ya elaborada con la que no necesitan pensar. Este bombardeo de estímulos no es inofensivo, con el tiempo aumenta el umbral de placer en la vida real de los sujetos por lo que, inevitablemente,los adolescentes pierden el placer por los pequeños estímulos de la vida diaria.

“Deberíamos tener la generación de jóvenes más felices que ha pisado la Tierra. Perohemos creado una generación de insatisfechos” (Cury 2007 – 18). Con ello dejamos de lado la educación de las funciones más importantes de la inteligencia como contemplar lo bello, pensar antes de reaccionar, exponer y no imponer las ideas, administrar los pensamientos, tener espíritu emprendedor. Estamos informando a los jóvenes y no formando su personalidad. Los jóvenes raramente saben pedir perdón ni reconocer sus límites, por supuesto nunca aprenden a colocarse en el lugar del otro.

Como resultado de todo lo anteriormente comentado vemos como enfermedades como la depresión que antiguamente raramente afectaba a los niños, hoy en día se ceba con ellos y se pueden observar muchos niños deprimidos y sin gusto por la vida. No sólo es común detectar adultos estresados, sino también jóvenes y niños con frecuentes dolores de cabeza, gastritis, dolores musculares, sudor excesivo, fatiga constante de tipo emocional. Resultando de todo ello jóvenes que se internan en el mundo de las drogas tratando de encontrar en ellas estímulos rápidos que desencadenen placer instantáneo. Sin embargo los placeres instantáneos de estas destruyen la gallina de los huevos de oro de la emoción, les lleva a envejecer rápidamente respecto a las emociones.

El objetivo de educar en emociones a las nuevas generaciones está en manos de toda la sociedad,
de la demanda de estos contenidos a nuestros políticos,
a nuestras instituciones, a nuestros medios de comunicación. Sin embargo, donde más se puede hacer en este campo es en el ámbito doméstico y en el ámbito privado de cada profesor que imparte materia.

 

Cada cual es bien capaz de otorgarle un contenido emocional positivo a la convivencia en el mismo espacio vital que sus jóvenes, tanto en casa como en la escuela. No necesitamos de una inclusión institucional en los calendarios escolares, cada cual es bien libre de seguir pautas que hagan de la educación que ofrece una forma de entender las cosas más colorida, personal y humana. Si bien Augusto Cury, en su libro “Padres brillantes, maestros fascinantes” aconseja a los padres y a los profesores sobre cómo llevar a cabo este proceso que culmine en una riqueza emocional en los jóvenes a su cargo, es cuestión de cada persona el leerlas, comprenderlas, interiorizarlas y llevarlas a cabo.

 

 

 

Fuente de información:

http://dspace.universia.net/bitstream/2024/195/1/Trabajo+imprimible.pdf

0
0

Capacitaciones y talleres en España a cargo de Luciana Cataldi

En el mes de octubre 2016 estuve dando una serie de talleres en España por segundo año consecutivo, he estado en las II Jornadas de Mediacion Escolar celebradas en valladolid, luego en Galicia haciendo talleres de comunicación no violenta y practicas restaurativas y por Ultimo Barcelona estuve en la Asociación Catalana de practicas restaurativas la Universidad de Barcelona y distintos ayuntamientos todos en el marco de la cultura de paz y el cambio en la convivencia socialfoto-face-flyer-valladolid-2016ffoto-face-catalunia-2

 

 

capacitacion-practicas-restaurativas-vigo-2016 foto-face-vigo-cartsl-1foto-face-vigo-33

0
0

Educacion: La neurociencia enseña hoy que el binomio emoción-cognición es indisoluble

 

foto face ppt como enseñar emociones en el aula

 

La neuroeducación es una nueva visión de la enseñanza basada en el cerebro. Es una visión que ha nacido al amparo de esa revolución cultural que ha venido en llamarse neurocultura. La neuroeducación aprovecha los conocimientos sobre cómo funciona el cerebro integrados con la psicología, la sociología y la medicina, en un intento de mejorar y potenciar tanto los procesos de aprendizaje y memoria de los estudiantes, como los de enseñanza por parte de los profesores.

NEUROEDUCACIÓN 

AUTOR INVITADO: FRANCISCO MORA, catedrático de Fisiología Humana (Universidad Complutense) y catedrático adscrito de Fisiología Molecular y Biofísica (Universidad de Iowa, EEUU). Autor de Neurocultura (Alianza) y Neuroeducación (Alianza).

Como dije en el anterior artículo, en el corazón de este nuevo concepto está la emoción. Este ingrediente emocional es fundamental tanto para el que enseña como para el que aprende. No hay proceso de enseñanza verdadero si no se sostiene sobre esa columna de la emoción, en sus infinitas perspectivas.

La neurociencia enseña hoy que el binomio emoción-cognición es indisoluble, intrínseco al diseño anatómico y funcional del cerebro. Este diseño, labrado a lo largo de muchos millones de años de proceso evolutivo, nos indica que toda información sensorial, antes de ser procesada por la corteza cerebral en sus áreas de asociación (procesos mentales, cognitivos), pasa por elsistema límbico o cerebro emocional, en donde adquiere un tinte, un colorido emocional. Y es después, en esas áreas de asociación, en donde, en redes neuronales distribuidas, se crean los abstractos, las ideas, los elementos básicos del pensamiento.

De modo que el procesamiento cognitivo, por el que se crea pensamiento, ya se hace con esos elementos básicos (los abstractos) que poseen un significado, de placer o dolor, de bueno o de malo. De ahí lo intrínseco de la emoción en todo proceso racional, lo que implica aprender y memorizar.

Los seres humanos no somos seres racionales a secas, sino más bien seres primero emocionales y luego racionales. Y, además, sociales. La naturaleza humana se basa en una herencia escrita en códigos de nuestro cerebro profundo, y eso lo impregna todo, lo que incluye nuestra vida personal y social cotidiana y, como he señalado, nuestros pensamientos y razonamientos. Esa realidad se debe poner hoy encima de cualquier mesa de discusión sobre la educación del ser humano.

Es esta realidad la que nos lleva a entender que un enfoque emocional es nuclear para aprender y memorizar, y, desde luego, para enseñar. Y nos lleva a entender que lo que mejor se aprende es aquello que se ama, aquello que te dice algo, aquello que, de alguna manera, resuena y es consonante (es decir, vibra en la misma frecuencia) con lo que emocionalmente llevas dentro.Cuando tal cosa ocurre, sobre todo en el despertar del aprendizaje en los niños, sus ojos brillan, resplandecen, se llenan de alegría, de sentido, y eso les empuja a aprender.

Solo el que aprende bien sobrevive más y mejor. Seguir vivo en un mundo exigente (y el mundo vivo lo es), desde vivir en la selva hasta vivir en un mundo social duro y competitivo, requiere  aprender, y aprender bien. El que no es capaz de aprender suele vivir menos, ya lo hemos señalado. Y aprender requiere inexcusablemente basarse en la emoción. niños

Pero esa emoción en la enseñanza exige matices profundos cuando es aplicada al ser humano a lo largo de su arco vital. Aprender (y, por lo tanto, enseñar) no es lo mismo para un niño de 2 o 3 años, que, con enseñanzas ya regladas, para el niño de 6 años (cuando comienza con el tamborde las ideas en Primaria), el púber o el adolescente (que vive en un mundo cerebral convulso donde los haya), o bien el adulto joven, el adulto medio o el que atraviesa la ahora larga senescencia. Hoy habría que añadir el periodo prenatal y al perinatal (aquel que va desde la semana prenatal 32 hasta los 2 meses postnatales). Hoy la neuroeducación alcanza a todo ese amplio y, en el terreno específico de la educación, casi desconocido arco vital del ser humano.

Con todo lo que antecede, es claro, como ya he señalado, que lo que enciende el aprendizaje es la emoción y, en ella, la curiosidad y, luego, la atención. Pero la atención no se puede suscitar simplemente demandándola, ni la curiosidad tampoco. Hay que evocarlas desde dentro del que aprende.

Hoy comenzamos a saber que lo que llamamos curiosidad no es un fenómeno cerebral singular, sino que hay circuitos neuronales diferentes paracuriosidades diferentes,y que no es lo mismo la curiosidad perceptual diversificada, aquella que despierta de modo común en todo el mundo cuando se ve algo extraño y nuevo, que aquella otra conocida como curiosidad espistémica, que es la que conduce a la búsqueda específica del conocimiento.

Y lo mismo podemos decir sobre la atención, cuyo sustrato cerebral nos lleva hoy a reconocer la existencia de muchas atenciones cerebrales. Atenciones que van desde la atención básica, tónica, que es la que todos tenemos cuando estamos despiertos, a aquellas otras de alerta, de foco preciso (ante un peligro),orientativa (buscar una cara entre cientos), ejecutiva (la del estudio), virtual(procesos creativos) o digital (utilizada en internet). dibujo

Y es claro, además, que todos estos procesos difieren en el niño y el adulto, y aun en el niño para cada edad. Claramente el tiempo atencional que precisa el niño no es el mismo que el requerido por el adulto para atender una percepción concreta simple o aprender un concepto abstracto altamente complejo. Precisamente, conocer los tiempos cerebrales que se necesitan para mantener la atención a cada edad o periodo de la vida puede ayudar a ajustar tiempos de atención reales durante el aprendizaje en clase de una manera eficiente. Y también conocer cómo estos tiempos pueden ser modificados.

Y lo mismo que el aprendizaje consiste en momentos seriados de asociaciones de fenómenos o conceptos que se repiten en ese juego mental de aciertos y errores, memorizar requiere también de repetición constante de lo ya aprendido. El maestro o el profesor universitario hoy comienzan a utilizar adecuadamente fórmulas que pueden ser enormemente útiles en esa memorización de lo aprendido.

Neuroeducación alcanza pues a todo el arco de la enseñanza, desde los niños de los primeros años a los estudiantes universitarios, o en la enseñanza de formación profesional o de empresa. Y, por supuesto, también a los maestros y los profesores, sobre la forma más eficiente de enseñar. La neuroeducación comienza a poner en perspectiva, más allá de los procesos cerebrales mencionados como la curiosidad y la atención, otros factores como la extracción social de la familia y la propia cultura como determinantes del aprendizaje.

Y, más allá, la neuroeducación intentar destruir los neuromitos (falsosconocimientos extraídos de la neurociencia) y conocer la influencia de los ritmos circadianos, el sueño y su poderosa influencia en el estudio, o factores tan importantes como la arquitectura del colegio, el ruido, la luz, la temperatura, los colores de las paredes o la orientación del aula.

Y también ayuda a hacerse preguntas como estas: ¿Por qué los niños están siempre preguntando?¿Se puede enseñar por igual a niños crecidos en culturas y de etnias diferentes? ¿Hay que ser de raza judía para ser académicamente brillante? ¿Por qué el ambiente familiar de estudio es tan determinante en las capacidades de aprender de los niños? ¿Se puede memorizar mejor durmiendo mejor? ¿Qué hace que se aprenda y memorice mejor si uno se equivoca más? ¿Por qué es más interesante una pregunta brillante que una contestación brillante? ¿Por qué hoy la letra con sangre ya no entra? ¿Es lo mismo enseñar arte o matemáticas, medicina o derecho, fontanería o filosofía? ¿Cómo enseñar que hay dos formas cerebrales de aprender matemáticas? ¿Podrán los nuevos ordenadores de alto procesamiento (relación y reconocimiento personal del estudiante) sustituir a la relación maestro-alumno?

De este modo y por este camino, la neuroeducación se adentra en elconocimiento de aquellos cimientos básicos de cómo aprender y memorizar, y cómo enseñar. Y cómo hacerlo mejor en todo el arco de adquisición del conocimiento y los múltiples ingredientes que lo constituyen. Dilucidando así los entresijos de la individualidad y las funciones sociales complejas, el rendimiento mental, el desafío cerebral de Internet y las redes sociales, o cómo llegar a ser un maestro o un profesor excelente. Añadiendo a ello la formación del pensamiento crítico y analítico, y, más allá, el pensamiento creativo. O evaluando en los primeros años a niños que sufren procesos cerebrales o psicológicos que dificultan el proceso normal de aprendizaje, para permitir así aplicar tratamientos tempranos muy eficaces.

La neuroeducación es, pues, un campo de la neurociencia nuevo, abierto, lleno de enormes posibilidades que eventualmente debe proporcionar herramientas útiles que ayuden a aprender y enseñar mejor, y alcanzar un conocimiento mejor en un mundo cada vez de más calado abstracto y simbólico y mayor complejidad social.

Facilitar todo esto requeriría la creación de una nueva figura profesional, aquella del neuroeducador, que analizaremos en un nuevo artículo la próxima semana.

 

fuente http://autoconocimientointegral.com/

0
3

Neuroeducacion: Educar con el cerebro y la emocion

 

foto face emocion escolar

 

Hasta hace apenas 30 años, se desconocía en gran medida cómo funcionaba el cerebro. No obstante, los avances en áreas como la medicina y, particularmente, las neurociencias, han permitido estudiar las neuronas y entender un poco más la actividad cerebral. “Eso ha abierto una nueva etapa para poder conocernos a nosotros mismos, para entender mejor cómo funcionamos y aplicar ese conocimiento a áreas tan diversas como la economía, la cultura y la educación”, considera David Bueno, profesor de genética de la Universidad de Barcelona, especializado en la formación del cerebro y divulgador científi co. Así, en los últimos años hemos empezado a escuchar términos como neuromarketing, neuroeconomía, neuroarquitectura y neuroeducación.

 

 

Todo ello forma parte de un movimiento internacional, aún incipiente, de científicos y educadores que pretenden aplicar en la escuela los descubrimientos sobre el cerebro, con el propósito de ayudar a aprender y enseñar mejor. “Hasta ahora habíamos hablado de la memoria, la atención y la emoción, pero de forma desperdigada, sin darnos cuenta de cómo los códigos que trae el cerebro para aprender o memorizar son tan esenciales para la supervivencia como comer o beber”, señala el neurocientífi co Francisco Mora, autor de Neuroeducación. Solo se puede aprender aquello que se ama, uno de los primeros manuales dedicados a este tema y todo un fenómeno de ventas. Conocer esos códigos de funcionamiento del cerebro ha permitido demostrar, por ejemplo, la importancia de la curiosidad y la emoción para adquirir conocimientos; que el deporte es esencial para fi jar el aprendizaje y también que en el cerebro hay “ventanas de conocimiento” que se abren y se cierran de acuerdo con las etapas de la vida. Educadores y científi cos que habían estado aislados, unos en las aulas y los otros en sus laboratorios, ahora caminan a la par. Universidades como la Johns Hopkins, en Estados Unidos, ya han puesto en marcha proyectos de investigación en neuroeducación, igual que Harvard, que dispone del programa Mente, Cerebro y Educación, el cual pretende explorar la intersección de la neurociencia biológica y la enseñanza. Esta es la era de la neuroeducación.

 

¡Emociónate! ¿Recuerdas cuando ibas a la escuela y en algunas asignaturas te hacían aprender de memoria decenas de datos? Que si fórmulas de física y química, que si la capital de Colombia es Bogotá, que si la Revolución francesa estalló en 1789… Datos y más datos que el tiempo acaba borrando. Y aún más si el profesor era aburrido. En cambio, de seguro recuerdas a algún maestro que consiguió despertar tu atención e interés. La emoción es el ingrediente secreto del aprendizaje, dice la neurociencia, fundamental para quien enseña y para quien aprende. “El binomio emoción-cognición es indisoluble, intrínseco al diseño anatómico y funcional del cerebro”, explica Francisco Mora. Al parecer, la información que captamos por medio de los sentidos pasa por el sistema límbico o cerebro emocional antes de ser enviada a la corteza cerebral, encargada de los procesos cognitivos. Dentro del sistema límbico, la amígdala tiene una función esencial. Es una de las partes más primitivas del cerebro y se activa ante eventos que considera importantes para la supervivencia, lo que consolida un recuerdo de manera más efi ciente. Las historias, por ejemplo, suelen fungir como auténticos activadores de esta región cerebral. David Bueno lo ha puesto a prueba con sus alumnos universitarios: “Cuando me toca explicarles, por ejemplo, el triángulo de Tartaglia, una fórmula matemática que necesitan para resolver muchos problemas de genética, les cuento que en realidad el matemático italiano que lo formuló no se llamaba Tartaglia, sino Niccolò Fontana. Lo que pasa es que era tartamudo, tartaglia, en italiano. Y al fi nal ese mote acabó dando nombre a la fórmula. Esa anécdota hace estallar de risa a los estudiantes, y lo mejor es que ya no se olvidan de la fórmula”.

El juego es vital para estimular partes del cerebro involucradas en el aprendizaje. Las nuevas tecnologías son un aliado para el aprendizaje, porque captan la atención de los niños. La sorpresa es otro factor que activa la amígdala. El cerebro es un órgano al que le gusta procesar patrones, entender cosas que se repiten siempre de la misma forma, es la manera como se enfrenta al mundo que lo rodea. Ahora bien, todo aquello que no forma parte de esos patrones se guarda de manera más profunda en el cerebro. De ahí que usar en la clase elementos que rompan con la monotonía benefi cian el estudio. El neurólogo mexicano Jaime Romano investiga el cerebro desde hace más de 30 años; también ha atendido a niños y adolescentes con problemas de aprendizaje. Una década atrás echó a andar un laboratorio de neurociencias para tratar de entender mejor el proceso de educación.

“Diseñé un modelo que se conoce como neuropirámide, que cuenta con seis peldaños. En cada uno de ellos se plantea qué sucede con la información cuando va entrando por los órganos de los sentidos, cómo se procesa en el cerebro hasta que se convierte en aprendizaje. Y hemos visto que tiene que ver con procesos emocionales”, explica Romano. Ahora, este médico trabaja en el diseño de videojuegos que resulten útiles en todos los peldaños de la neuropirámide. “Habrá juegos que refuercen, por ejemplo, el proceso de atención de los chicos; otros, el proceso de análisis y síntesis”, comenta. Su idea es crear una plataforma con videojuegos orientados a distintas edades.

“Queremos mejorar la capacidad emocional y mental de los estudiantes, los procesos de cálculo, de comprensión, y eso repercutirá en que aprenderán mejor las matemáticas, a leer y a entender los textos, a fi jar su atención”. Mueve tus neuronas En los últimos años, la ciencia ha demostrado lo que antes solo se sospechaba: el ejercicio proporciona bienestar físico y mental. Al parecer, cada vez que practicamos un deporte cardio vascular, al contraerse y estirarse, los músculos segregan una proteína que viaja al cerebro y allí promueve la plasticidad cerebral, generando nuevas neuronas, nuevas conexiones o sinapsis y, justamente, eso sucede en los centros de memoria. “A veces, cuando un alumno va mal en la escuela —señala el profesor David Bueno— lo quitan del deporte, para que así pueda estudiar más. Eso es un error, porque se le quita la actividad que le permite memorizar lo que estudia”. También se ha visto que el deporte estimula la producción de endorfi nas, las cuales generan sensación de bienestar, de placer, optimismo, y están íntimamente relacionadas con la concentración y la atención. Una idea que defi ende la neuroeducación son las “ventanas”. Al contrario de lo que se creyó durante mucho tiempo, el cerebro no es estático, sino que “existen ventanas plásticas, periodos críticos en los que un aprendizaje se ve más favorecido que otro”, afi rma Francisco Mora.

Así, por ejemplo, para aprender a hablar la “ventana” se abre al nacer y se cierra a los siete años, aproximadamente. Eso no quiere decir que pasada esa edad el niño no pueda adquirir el lenguaje, porque gracias a la plasticidad del cerebro, lo conseguirá aunque le cueste mucho más, pero, asegura Mora, nunca adquirirá el dominio de la lengua que tiene un niño que aprendió a hablar de los 0 a los 3 años. El hallazgo de la existencia de periodos de aprendizaje hace que las escuelas deban replantearse el modelo educativo. Para David Bueno, “hasta los 10 o 12 años, el cerebro tiene una ventana específi ca para aprender aptitudes, para manejar información, para razonar. Tal vez esa etapa sea el momento de potenciar la comprensión de un texto; que aprendan a razonar de forma matemática, en lugar de memorizar mucho contenido. En defi nitiva, trabajar aquellas habilidades que después conformarán un cerebro con ganas de aprender cosas nuevas”. En algunos casos, el sistema educativo actual choca contra esas “ventanas” cerebrales. Por ejemplo, cuando los niños son muy pequeños, tenerlos sentados en una clase, quietos, “sabemos que infl uye negativamente en su cerebro”, alerta Jaime Romano. Para poder madurar, crear nuevas redes de neuronas, el cerebro necesita experiencias nuevas.

 

Fuente autoconocimientointegral.comfoto face emocion escolar

3
3

Educación: La neurociencia demuestra que el elemento esencial en el aprendizaje es la emoción, sin emoción, no hay atención,no hay aprendizaje, no hay memoria.

 

 

 

neuroeducacion

 

 

La alegría como base del aprendizaje El científico señala que “los niños hoy aprenden, desde muy pronto, conceptos abstractos en habitaciones con ventanales sin mucha luz o luz artificial, con el rigor y la seriedad de maestros que se aleja de aquel “juego” primitivo que generaba aprender y memorizar de lo sensorial directo, “con alegría”, base de la atención y el despertar de la curiosidad”. Entender esto hoy en su raíz y desde la perspectiva de cómo funciona el cerebro y sacar ventaja de ello –afirma– “es un primer principio básico de la enseñanza con el que se puede llegar a aprender y memorizar mejor. estos principios se pueden extender en su aplicación no solo a la enseñanza básica o durante la adolescencia sino a los más altos estudios universitarios o a estudios aplicados sea la empresa o la investigación científica”. Asimismo añade que “la neurociencia cognitiva ya nos indica, a través del estudio de la actividad de las diferentes áreas del cerebro y sus funciones que solo puede ser verdaderamente aprendido aquello que te dice algo. aquello que llama la atención y genera emoción. aquello que es diferente y sobresale de la monotonía”. “La atención, ventana del conocimiento, despierta cuando hay algo nuevo en el entorno. Ese ‘algo nuevo’ apela, como hace millones de años, a la supervivencia como último significado” –añade–. “La atención nace de algo que puede significar recompensa (placer) o castigo (peligro) y que por tanto tiene que ver con nuestra propia vida”. “Pero con el devenir evolutivo y la propia civilización –advierte Mora–, aprender y memorizar son mecanismos que los hemos llevado a unos niveles tan abstractos y de tan alto calado social que escapan y se han venido alejando de las raíces inviolables, genéticas y evolutivas, de aquella alegría que en su origen significó verdaderamente aprender y memorizar”. Conocer cómo funciona el cerebro revitalizaría la enseñanza A su juicio, revitalizar hoy la enseñanza y el aprendizaje en este nuevo contexto de una cultura avanzada, “requiere un conocimiento de cómo funciona el cerebro en esos procesos y llevarlo a los maestros y los profesores para que estos finalmente lo apliquen en las aulas”. Asegura que “de esto se han dado cuenta muy recientemente prestigiosos pensadores e instituciones como el recién creado Centro de Neurociencia para la Educación de la Universidad de Cambridge o la International Mind-Brain and Education Society a través de su revista Mind, Brain and Education”. No obstante asegura que “es bien cierto que, hasta ahora, el conocimiento extraído de las neurociencias no ha sido fácil mostrarlo a los maestros y ellos transferirlo como método a la enseñanza de los niños o los estudiantes de instituto”. Reconoce que “existen problemas en la relación neurocientífico-maestro (y mas allá profesores universitarios) sobre todo en el lenguaje utilizado por los primeros para dirigirse a los segundos en la transferencia de estos conocimientos. y en los segundos, los maestros, para captar, con certeza y seguridad esos conocimientos a la hora de emplearlos con los alumnos”. “Desde esta perspectiva como base –subraya– se pretende construir este libro que propongo con el título de Neuroeducación y que tendría un formato similar al libro ¿Se puede retrasar el envejecimiento del cerebro?” Mora, utilizando un lenguaje sencillo, conciso y asequible pretende “desarrollar las contestaciones a las preguntas básicas y los componentes esenciales del problema que representa el advenimiento de la neurociencia para la educación y enumerar y describir brevemente las soluciones y ventajas de estas nuevas concepciones”.

22
1

Bullying:El desarrollo de la inteligencia emocional en los niños/as, hace que el acoso no se de en la escuela.(Investigacion)

 

imagen-campaña-1

 

 

 

La Universidad de Córdoba (UCO) y la Universidad de Sevilla (USE) han publicado un estudio que demuestra que disponer de competencias de inteligencia emocional protege al alumnadofrente al acoso escolar. La investigación, publicada en el British Journal of Educational Psychology, concluye que “ante una situación de acoso escolar, un conjunto de habilidades conveniente cultivado y denominado inteligencia emocional puede servir de caparazón protector ante la agresión”.

La educación emocional mejora las posibilidades de tener una respuesta adecuada ante situaciones de violencia. Los investigadores observaron que las tres vertientes de la inteligencia emocional (reconocimiento, regulación y respuesta de los sentimientos) influían en la respuesta que daban las víctimas ante un acoso.

El estudio se ha llevado a cabo a partir de las encuestas a 2.800 estudiantes andaluces de entre 11 y 21 años, que cursaban estudios desde primero de ESO a segundo de Bachillerato. Los datos muestran que el papel del profesorado es relevante para mejorar estas competencias emocionales, gestionando el aula y las actividades de manera que el alumnado sea capaz de reconocer las propias emociones y empatizar con las de los demás. Para José Antonio Casas, del Departamento de Psicología de la Universidad de Córdoba, “la labor del profesor no se circunscribe a enseñar una materia, sino que también debe motivar una serie de habilidades sociales, de comportamiento y de autoconocimiento entre sus alumnos”.

Los investigadores también reclaman más formación del profesorado. Rosario Ortega, investigadora de la UCO, destaca que “con este trabajo se ha puesto en evidencia hasta qué punto es importante invertir en la formación del profesorado para revertir la violencia en las aulas, ya que, aunque los educadores han adquirido mayor sensibilidad con este tema, los protocolos de actuación se pueden mejorar con la inclusión de variables como la gestión positiva de la clase o la potenciación de la inteligencia emocional”.

fuente:http://www.educaweb.com/noticia

0
6

Violencia: 15 chicos por dia reciben algún tipo de maltrato

Todos los días, unos 15 chicos son víctimas en sus

ESTADÍSTICAS OFICIALES
Unos 15 chicos reciben diariamente algún tipo de maltrato en sus hogares
El dramático caso de un chico de 5 años que murió tras resultar presumiblemente golpeado por su padrastro, en un hecho ocurrido en el barrio de Flores, volvió a colocar la problemática que tiene a los chicos como víctimas de situaciones de extrema violencia,
Todos los días, unos 15 chicos son víctimas en sus hogares de algún tipo de maltrato, psicológico y físico, en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, revela las estadísticas sobre este flagelo.El dramático caso de un chico de 5 años que murió tras resultar presumiblemente golpeado por su padrastro, en un hecho ocurrido en el barrio de Flores, volvió a colocar la problemática que tiene a los chicos como víctimas de situaciones de extrema violencia, dice hoy el Diario Popular.

Las estadísticas en relación al flagelo sostienen que todos los días se interviene en unos 15 hechos por diversas “negligencias” en los hogares, con maltrato psicológico y físico, en la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal.

La información en territorio bonaerense surge de un informe del Registro Estadístico Unificado de Niñez y Adolescencia (REUNA) realizado entre el 1 de marzo de 2014 y el 28 de febrero de este año, que registró un total de 3.331 hechos, al tiempo que de ese total el Sistema de Promoción y Protección de Derechos del Niño provincial debió directamente separar a 637 niños, niñas y adolescentes de sus padres por razones de emergencia.

En el caso de las 637 intervenciones especiales, denominadas “medidas de abrigo” porque los damnificados son atendidos fuera de sus hogares por 180 días, una vez cumplido ese plazo, y agotadas todas las instancias de revinculación con su familia de origen, se puede solicitar, como en todas las situaciones de niños sin cuidados parentales, el estado de adoptabilidad. Sobre este tema, el secretario de Niñez y Adolescencia provincial, Pablo Navarro, aseguró que “los cuidados negligentes constituyen una de las causas principales que originan las medidas excepcionales de separar a un niño de su familia de origen y junto con el maltrato y el abuso sexual, superan el 50 por ciento de todas las intervenciones del Estado por vulneración de derechos”.

“Está claro que cuando hablamos de negligencia no nos referimos a un descuido momentáneo sino a la falta grave y reiterada de cuidados de un niño, niña o adolescente, relacionados sobre todo a la protección de la integridad física o psicológica”, señaló.

La negligencia, dice Navarro, “es un maltrato pasivo y se presenta cuando las necesidades físicas del niño como alimentación, abrigo, higiene, protección y vigilancia en las situaciones potencialmente peligrosas, no son atendidas en forma temporaria o permanente por ningún miembro del grupo conviviente”.

“Se trata de un tipo de violencia que no suele detectarse prontamente, dado que sus consecuencias no son inmediatas, sino más bien, se traducen en distintas problemáticas físicas, intelectuales o emocionales que el niño comienza a evidenciar, como así también en la recurrencia de diversos accidentes domésticos (caídas, quemaduras, entre otros)”, agregó.

En el caso de la provincia, la Línea 102 atiende las 24 horas y los 365 días del año, y su objetivo es poder alertar sobre cualquier tipo de vulneración de derechos en niños, niñas y adolescentes, desde situaciones de violencia hasta casos bullying, entre otros.

En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, los registros sostienen que se realizan anualmente unas 1.500 intervenciones de profesionales capacitados para responder a las distintas situaciones, con derechos de los niños vulnerados.

El hecho registrado en Flores ocurrió el domingo por la tarde en un edificio de la calle Yerbal al 2700, donde fue convocada una ambulancia del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) a causa de un niño de 5 años que estaba en estado de inconsciencia.

Según las fuentes, el padrastro del chico contó que éste no respondía a sus llamados y que lo encontró inconsciente en su cuarto.

Los médicos del SAME llegaron al domicilio y trasladaron de urgencia al paciente hasta el Hospital Piñero, donde llegó con signos vitales pero luego falleció producto de los graves traumatismos que presentaba. Un total de 637 chicos y chicas fueron retirados de sus hogares en territorio bonaerense, durante un año, a causa de hechos de violencia extrema.

Un albañil acusado de haber cometido el crimen de Keila Luján Reinoso, la adolescente que en 2013 fue encontrada violada y estrangulada en una alcantarilla de la ciudad catamarqueña de Fiambalá, fue considerado como “un psicópata irrecuperable”.

Se trata de Manuel Argentino Hernández, de 43 años, quien está siendo juzgado por el delito de “abuso sexual con acceso carnal seguido de femicidio” ante la Cámara Penal 2 de Catamarca.

En el inicio del debate se dio a conocer el informe psicológico y psiquiátrico del imputado, el cual resaltó que en el momento del ataque tenía “pleno conocimiento y entendía la criminalidad de su acto, con una descarga desproporcionada de un ser violento y depredador con su víctima”.

Según las pericias, Hernández es “un sujeto manipulador que no siente remordimiento ante sus víctimas y representa un gran grado de peligrosidad para terceros”.

“No se trata de una persona enferma, como en muchos casos quieren hacerse representar, para alegar su inimputabilidad”, concluyó el informe.

Nota completa en:http://www.laverdadonline.com/noticia-63470.html
1
1

Educación emocional:El poder de la palabra en el manejo de las emociones

Dr. Marc Brackett,Director del Centro Yale para Inteligencia Emocional, Miami

Inteligencia emocional en las aulas: el manejo de las emociones para estimular la creatividad, la toma de decisiones más efectivas y la buena convivencia.

El Centro de Yale para la Inteligencia Emocional (The Yale Center for Emotional Intelligence) continúa las investigaciones sobre el tema y está creando propuestas que comenzaron a aplicarse en las escuelas. Las emociones impulsan el aprendizaje, la toma de decisiones, la creatividad, las relaciones y la salud.

Letra Urbana conversó con el Dr. Marc Brackett, director del Centro Yale para la Inteligencia Emocional, sobre RULER, un programa que utiliza el poder de las emociones para crear una sociedad más eficaz y compasiva. El nombre del programa RULER, literalmente REGLA en inglés, es un acrónimo de las palabras recognize, understand, label, express, y regulate emotions: reconocer, comprender, rotular, expresar y regular las emociones.  Este enfoque de aprendizaje social, emocional es también una valiosa herramienta para prevenir el acoso escolar. ¿Qué es la inteligencia emocional? No nacemos con un vocabulario que describa las emociones, ni con estrategias para regularlas…La inteligencia emocional es un conjunto de habilidades prácticas que ayuda a razonar con y sobre nuestras emociones. En primer lugar hay que reconocerlas, incluyendo lo que expresa el cuerpo, la voz y nuestra propia fisiología. En segundo lugar está la comprensión de las causas y consecuencias de las emociones, cómo afectan nuestro pensamiento y comportamiento y nuestra forma de tomar decisiones. Tercero, aprender a nombrar las emociones con la palabra correcta. En cuarto lugar está la habilidad de expresarlas en forma saludable y adecuada al contexto y en quinto lugar la capacidad de regularlas desarrollando estrategias para lograr objetivos y para promover el bienestar general. ¿Se pueden enseñar esas habilidades? Sí, creo que la inteligencia emocional puede ser enseñada sobre todo porque la gente debe conocer el lenguaje. No nacemos con un vocabulario que describa las emociones, ni con estrategias para regularlas. Tampoco nacemos sabiendo cómo calmarnos o hablarnos a nosotros mismos para sentirnos mejor, cambiar la forma en que pensamos acerca de ciertas situaciones para modificar nuestros sentimientos.El buen manejo de las emociones es clave para actuar con eficacia y para enfrentar las decepciones y fracasos de la vida. ¿Cuáles son los beneficios que se han comprobado? ¿Cuál es exactamente la importancia de entender lo que los otros sienten? Es importante porque las emociones son la base de lo que somos. Las emociones bien reguladas nos ayudan a pensar más claramente, a tomar mejores decisiones, a mejorar nuestras relaciones y a tener un nivel más alto de salud mental. El buen manejo de las emociones es clave para actuar con eficacia y para enfrentar las decepciones y fracasos de la vida. Finalmente, lo que se ha comprobado es que las personas con inteligencia emocional simplemente viven una vida mejor. Los estudiantes rinden más académicamente y logran alcanzar sus objetivos. Por ejemplo, usted está en Miami, ¿no es así? Hay violencia escolar y los niños experimentan gran estrés en la escuela y la cantidad de exámenes que se ven obligados a tomar es otro factor. La población en general tiene hoy mayor conciencia de todo esto. Las emociones se activan cuando se está con otra gente y se alteran si hay un cambio en una relación.El énfasis actual en un alto rendimiento académico y otras exigencias contribuye a un nivel nunca visto de stress tanto para padres como para niños y jóvenes. En los deportes, por ejemplo, para que su hijo pueda competir, tiene que tener conciencia de las emociones de su equipo y de las del equipo opositor. Es fundamental para el éxito. Es una gran ventaja para los alumnos participar en actividades de grupo, ya que se verán forzados a leer las emociones de los demás. Los niños de hoy están expuestos a emociones fuertes y quizás extremas, gran excitación o entusiasmo, pero también fuertes enojos y un gran desinterés o falta de motivación. ¿Tiene esto que ver con características de esta época, de nuestra cultura? Hay un número de razones por las que la inteligencia emocional es más importante hoy de lo que ha sido en el pasado. En primer lugar, éramos una cultura donde los niños no eran vistos como seres humanos. Más bien los veíamos como objetos, pero hoy creemos que los niños son seres humanos y tienen que ser estimulados. Siento que estamos llegando a ser una sociedad mucho más saludable. Expresiones como “los niños no deben ser vistos o escuchados” están siendo reconocidas como disparatadas. Pero el énfasis actual en un alto rendimiento académico y otras exigencias contribuye a un nivel nunca visto de stress tanto para padres como para niños y jóvenes. Otro factor a tener en cuenta es la forma en que nuestra sociedad se está ocupando de la cuestión de clase: no hay clase media, están los que tienen y los que no, pero estos últimos sienten disgusto por sus carencias. Existen dos elementos claves: la desigualdad económica acompañada por la presión para lograr el éxito, y la falta de enseñanza directa de la inteligencia y la empatía emocional. Esto crea un enorme problema. ¿Cómo logra un niño balancear esta intensidad de emociones? Cuéntenos de qué se trata el enfoque de RULER… El enfoque RULER utiliza la instrucción académica para desarrollar la capacidad de reconocer, comprender, etiquetar y regular las emociones de manera efectiva. Los padres son los primeros maestros de la inteligencia emocional y deben modelar estas habilidades mostrando a sus niños que son seguros en el manejo de sus propias emociones y que son capaces de trasmitir esta habilidad a sus hijos. Los niños necesitan explorar su personalidad y su temperamento para saber qué es lo que funciona mejor para ellos. Debe haber una educación formal desde el nivel preescolar hasta el bachillerato. Existen mil escuelas que enseñan esto en los Estados Unidos principalmente en Nueva York, Connecticut, Nueva Orleans, el Estado de Washington y California, pero no en Miami. Este programa otorga un gran poder a la palabra y trabaja para que el niño nombre y comunique lo que siente. ¿Es posible lograrlo, qué lugar tienen la vergüenza o el prejuicio a la hora de expresar lo que siente? Hay pautas culturales que deben tenerse en consideración. También los niños deben ser capaces de lo que llamo Cambio de Código, que consiste en cambiar la forma en que se comunican según la audiencia. Esto es algo que incorporamos a nuestro trabajo, que los niños comprendan que si quieren ir a Yale, esto es lo que debe suceder y que al interactuar en cierta forma, están haciendo una elección. No les damos directivas, sino que les hacemos ver que un determinado comportamiento conduce a una determinada situación. Los dejamos explorar para que experimenten que pasa con la gente que va a Yale o a la Universidad de Miami, como es la interacción. Mucha de nuestra comunicación no es verbal. Una expresión facial o un gesto del lenguaje corporal transmiten una gran cantidad de información. Es un mundo muy diferente quien se encuentra trabajando en Wall Street que quien es profesor en Yale, y dejamos que sean ellos los que lo descubran. Es necesario establecer una relación y conocer sus intereses para poder ayudarlos. ¿Esta apertura y expresión se da en una clase o el reconocimiento de lo que siente se da en contexto, por ejemplo mientras se trabaja alguna situación en especial? Los padres son los primeros maestros de la inteligencia emocional y deben modelar estas habilidades mostrando a sus niños que son seguros en el manejo de sus propias emociones.El enfoque RULER no solamente implica habilidades prácticas y muy específicas, que los niños aprenden, sino que también está incrustado en las creencias e ideales de la escuela, en la forma en que los maestros enseñan y consultan. Una herramienta que ofrecemos se llama Mood Meter (Medidor de Humor), que ayuda a los niños a averiguar cómo se sienten y ver si están en la mejor disposición de ánimo para aprender También es una herramienta para que los profesores piensen cuáles serían las emociones más adecuadas para acompañar las actividades que están a punto de empezar, y pensar en una estrategia que haga coincidir el aprendizaje con la emoción del momento. ¿Es importante que los padres y maestros estén conscientes de sus propias emociones? ¿Deben expresarlas? Los profesores deben tener conciencia de sus emociones. El aprendizaje debe coincidir con la emoción, no se pueden separar. Los padres también se incluyen. Nuestro enfoque es sistémico, quiere inspirar al cambio a los padres, maestros, directores y al personal de las escuelas. Ofrecemos en la misma escuela un entrenamiento muy intenso. En primer lugar tenemos dos días de capacitación en liderazgo que culminan en la formación de un equipo de implementación, al que capacitamos durante cuatro días. Los iniciamos en el manejo de las herramientas, las estrategias y las habilidades prácticas que les permitirá diseminar nuestro enfoque. ¿Puede describir algún instrumento en particular que ayude a cultivar lo que denominan el Momento Meta, que permite el cambio de percepción que invita a modificar la emoción del momento? Esta es una herramienta para la autorregulación. Es importante enseñar los pasos del proceso del Momento Meta, que ayuda a la gente a tomar mejores decisiones cuando son provocados por emociones fuertes. El primer paso es saber que sucedió algo que desató los sentimientos. El segundo paso es tomar conciencia de cómo este sentimiento está influyendo en el pensamiento, la fisiología y el comportamiento. En tercer lugar hay que hacer un alto y respirar para calmar los síntomas. El cuarto paso es ver a su mejor yo. El quinto es elaborar estrategias en consecuencia. Y el último paso es alcanzar el éxito en la interacción en curso.No les damos directivas, sino que les hacemos ver que un determinado comportamiento conduce a una determinada situación. Los dejamos explorar… ¿Cómo se puede usar RULER para mejorar escenarios fuera de la escuela, por ejemplo interactuar con Facebook para apoyar su campana de anti-bullying? Sí, una de las cosas que queremos hacer es ayudar a los niños a navegar su interacción en el espacio en el que viven, y muchos de ellos viven en el espacio online. Tenemos un sitio en Facebook para la prevención de bullying. Es Facebook.com/ safety/ bulyling Aplicar las estrategias que RULER propone requiere tiempo, detenerse en el apuro del día a día, postergar un poco los objetivos académicos. ¿Hay tiempo para ello? ¿Los maestros o los padres tienen ese tiempo? La mayoría de los maestros pierden mucho tiempo en el manejo de la disciplina en la clase. A medida que se van poniendo en práctica estrategias de regulación de las emociones, se tendrá más tiempo disponible para continuar. Es posible emplear el tiempo ahorrado en otras áreas del aprendizaje, en prácticas de salud mental, en relaciones y en la toma de decisiones. ¿Qué pasa cuando el chico tiene emociones negativas por razones más profundas, como la experiencia de un trauma o el sentirse rechazado? Lo que sabemos es que su cerebro se desarrolla de manera diferente. Lo que queremos es intervenir, lo antes posible, para que el niño aprenda las estrategias para afrontar y regular las emociones. Si no lo hacemos van a aprender estrategias desadaptadas y que interfieren con su capacidad de aprender, comunicarse, establecer relaciones, etc. Usted ha llevado a cabo talleres sobre Inteligencia Emocional en otros países. ¿Qué diferencias encontró entre las distintas culturas? Hay algunas culturas que son más o menos abiertas a la enseñanza de la inteligencia emocional. En Australia, por ejemplo, hay mucho entusiasmo con respecto al tema. Los Estados Unidos se encuentran en el medio. Algunos países, como España, están muy abiertos a este trabajo. Algunos países de América del Sur nos han preguntado acerca de nuestro trabajo en Yale, pero por desgracia la gente no está acostumbrado a la idea de la filantropía como una forma de ayudar. Las escuelas necesitan recursos y los gobiernos no ofrecen lo suficiente. Es sumamente importante que las familias adineradas participen en hacer el cambio. http://letraurbana.com/

0
3

Educación: Por que la escuela tradicional esta colapsada? entrevista a Noemi Paymal, antropóloga

 

a01808e2b13309ce2f263ff75086ec8e

 

 

 

La nueva generación de niños inquietos que llenan los colegios de todo el mundo necesita una escuela en las antípodas de la tradicional. O, lo que es lo mismo, una institución que no confunda chicos movedizos con hiperactivos o con déficit de atención, que motive a los alumnos, que no los aburra ni los disperse. Una escuela vital, “biointegral” que base las técnicas de enseñanza en las emociones sin descuidar el intelecto. A grandes rasgos, ese es el planteo de Noemí Paymal, antropóloga francesa que trabaja hace años en América latina.

La especialista en educación alternativa y directora del Centro de Investigación Pedagógica 3000 La Paz, en Bolivia, asegura que existen herramientas muy sencillas y efectivas para tratar con los chicos del “tercer milenio”. Habla de una pedagogía holística que entienda y atienda las necesidades de los niños y jóvenes de hoy.

-Los docentes suelen decir que no tienen herramientas para incluir a los chicos hiperactivos. ¿Qué pueden hacer?

Las investigaciones demuestran que el 80 por ciento de los niños de ahora han cambiado su manera de aprender, su nivel afectivo, su interés emocional; su hemisferio derecho es más rápido, puede hacer varias cosas a la vez, es autodidacta y tiene intereses múltiples. Hay muchas herramientas desde lo físico, lo intuitivo, lo emocional, lo multicultural, lo ecológico, lo ético.

Hay muchas herramientas pedagógicas hoy en día, que apuntan a desarrollar varios ámbitos del ser humano, desde lo físico hasta lo intuitivo, lo emocional, lo multicultural, lo ecológico, lo ético…

Antes se apuntaba sólo a lo intelectual, lo cognitivo. Y ya sabemos que no funciona.

– ¿Algún ejemplo?

– Por ejemplo, podemos empezar con recuperar todos los niveles de desarrollo del cuerpo. El niño tiene que moverse cada 20 minutos en primaria y si es más pequeño tiene que hacerlo todo el tiempo. Decirles que no se muevan es como pedir a la planta que no crezca o al sol que se pare; es su naturaleza y hay que anclar el conocimiento con el movimiento.

Imágenes-de-Niños-Corriendo-5

– ¿Vale para todos los niños?

– El 80 por ciento de los niños de ahora es así. No son hiperactivos sino que tienen necesidad de moverse, tienen intereses múltiples. Necesitan jugar casi todo el tiempo hasta los 10 años. El niño de hoy no es lineal, es holístico, ve todo a la vez.Si no se usa el hemisferio derecho se atrofia y después se llega a una sociedad intelectual como la nuestra, que no está equilibrada.

– ¿Estas características son iguales en todo el mundo?

– Es igual en los 15 países que hemos investigado. Como antropólogos estamos planteando un cambio de la humanidad en su conjunto, el cambio es muy rápido. Se ha dado en 40 años, que es nada en relación a la evolución de la humanidad.

– ¿Cómo se han adaptado las escuelas a este cambio tan vertiginoso?

-No se han adaptado. No le echo la culpa a ningún profesor o sistema porque fue más rápido que la capacidad de manejar el asunto. Antes los cambios eran lentos, había leves diferencias entre generaciones. Ahora son tan veloces que el niño rebasó al papá y a los profesores. A esta rapidez hay que reconocerla y atenderla.

– ¿Qué genera la falta de adaptación?

-Que los niños la pasan mal, de allí las altas tasas de suicidio en adolescente y depresión infantil en el mundo. Lo pasa mal también el profesor porque no tiene herramientas, porque en su época no era así. Y lo pasan mal los papás. Bueno, sufre toda la sociedad.

– ¿Qué herramientas pedagógicas se pueden usar?

Herramientas cognitivas, y también herramientas emocionales, biointeligentes o biolúdicas, las “intuitivas” y las herramientas que trabajan en la conexión mente-corazón.

– Claro que vamos a seguir enseñando con herramientas cognitivas, pero lúdicas y con desafíos. El niño va a hacer su proceso hasta que encuentre la solución. Un buen profesor no debe dar la solución, tiene que esperar que el niño la encuentre.Otra herramienta es la emocional. Siempre hay que trabajar la autoestima, reconocer sus sentimientos y los del otro. Esto previene los problemas de violencia. Hay herramientas biointeligentes o biolúdicas con las que se trabajan todos los aspectos del ser humano. No hay que concentrarse tanto en lo intelectual y no importan las notas. Están también las herramientas sensibles e intuitivas, con las que el niño puede hacer juegos para sentir la energía. Los niños son muy sensibles a pesar de que son inquietos y tercos, lo que suele ser una fachada para protegerse de una suma sensibilidad. En las investigaciones que hicimos, el 80 por ciento de esos niños tienen hiperestesía, una sobreactivación de todos los sentidos físicos. Si uno grita, él lo siente más fuerte. Su vista es más aguda. Las herramientas biointeligentes funcionan por sí solas (tejer, cocinar, huerta). Hay también herramientas que trabajan en la conexión mente-corazón donde se afianza la fuerza personal.

-¿Por qué se cree que los chicos de hoy son como son?

-La lógica habla de medios más estimulantes en los medios de comunicación, del bombardeo de información desde el nacimiento. Vienen tecnológicamente más avanzados, pero también emocionalmente muy maduros, con una percepción precoz y una sensibilidad que no habíamos pensado. Creíamos que al llegar la computadora tendrían una visión individualista, pero nacen con una suprasensibilidad, una percepción alta, lo que nos da mucho aliento. Los niños son una manifestación de este cambio masivo. Y porque es masivo, la escuela está colapsando.

– ¿Cuánto potencial se desperdicia cuando no hay estímulo necesario?

– Más de la mitad (por decir alguna cifra). El coeficiente emocional es más importante que el intelectual. Si un niño no está atendido en su parte afectiva retiene sólo el 20 por ciento de los datos de la clase. Casi no vale la pena enseñar.

– ¿La educación alternativa se aplica en grupos pequeños?

– Lo ideal es tener grupos de ocho a once niños y dos adultos. Si no se puede, el profesor puede dividir la clase en varios grupos, hacer islas con las mesas y que trabajen en grupo. Me gustaría ver papás que ayuden por turno, para ofrecerse de asistentes. Hay que pensar que es un reto al que hay que darle solución ya. Buscar herramientas en que el niño pueda canalizar su tremenda energía y creatividad.

– Un sistema así es muy difícil de instrumentar masivamente. ¿Hay otra alternativa?

– Si, por ejemplo realizar actividades extraescolares. Basta que una vez a la semana, el niño o el joven tenga un lugar “seguro emocionalmente” donde pueda hacer su proceso personal, recuperar su autoestima, “conectarse”. O dar técnicas antiestrés a los profesores y a los papás, porque si ellos están bien, los niños van a estar bien en clase.

Family Lying on Grass

– ¿Cuáles son los resultados desde lo académico?

-El niño atendido en todos los niveles de desarrollo tendrá conocimientos pero, además, será equilibrado como ciudadano, como ser humano.

Fuente: Ciudad Virtual de la Gran Hermandad Blanca

De tu interés Pedagooogía 3000Noemi Paymal

0
6

Empatia:Esta es la clave, para que tus hijos triunfen en el futuro

 

La empatía es la llave del éxito que ya poseen los emprendedores sociales y que es necesario estimular desde las edades más tempranas

Esta es la clave para que tus hijos triunfen en el futuro

FOTOLIA

Si te preocupa que tu hijo no saque buenas notas en inglés; le cuesta resolver los problemas de matemáticas o no acaba de aprender latabla periódica, no te alarmes. Todo ello son cuestiones secundarias en la formación de los pequeños. Hay cosas más importantes en las que debe brillar desde las edades más tempranas. Una habilidad que le va a permitir ser un buen profesional y triunfar en la vida. ¿Quieres saber cuál es? La empatía.

«Si tu jefe o tu compañero de trabajo no es empático, no querrás trabajar con él; crecer con él, seguir sus pasos… En definitiva, no son buenos líderes», explica Ana Sáenz de Miera, directora de Ashoka en España y Portugal, la mayor red de emprendedores sociales del mundo. De ahí la importancia de ser empáticos. «Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro», dice la RAE, es decir, la capacidad de una persona de ponerse en el lugar del otro.

¿Y por qué es más importante la empatía que hablar un idioma? «Lo único que sabemos del futuro – explica Ana Sáenz de Miera- es que vamos a seguir trabajando con personas. Por tanto, tendremos que organizarnos, trabajar en equipo, ser líderes, creativos… Y todo ello solo es posible si trabajamos la empatía, una habilidad con la que todos nacemos pero que hay que practicar y estimular. De lo contrario, no conseguiremos nada».

El mercado laboral ha cambiado y las necesidades profesionales también. No sabemos si en un futuro se necesitarán más médicos, profesionales en TIC o profesores y también es cierto que la organización empresarial está cambiando: las grandes organizaciones ya son historia y las startups yemprendedores pisan cada vez más fuerza. «Se trata de un cambio de ‘chip’ en la mentalidad de la sociedad que acabaremos viendo», afirma Sáenz de Miera.

Empatía con acción

Pero no sólo hay que ser capaces de ponerse en el lugar del otro. Sino de hacer algo por mejorar esa situación. ¿Nadie se acuerda de cuando el ébola era solo una cuestión en África? ¿Algún español era capaz de ponerse en la situación de un guineano? ¿De los voluntarios de Médicos Sin fronteras que, por ejemplo, trabajan desde hace tiempo contra el virus? Hasta que no llegó a España, los españoles no nos pusimos en acción. Y lo mismo ha pasado en otros países. Ahora, el objetivo es conseguir que la epidemia del Ébola no se convierta en una crisis de salud mundial a largo plazo. Y en ello estamos.

Precisamente de eso se trata. De la empatía en acción. «Porque, de lo contrario, no vale de nada», reseña la directora de Ashoka. «Todos los emprendedores sociales tienen un alto grado de empatía», asegura, puesto que son capaces de detectar un problema y de ponerse en marcha para solucionarlo. A gran escala, podríamos seguir hablando del virus Ébola pero, a pequeña, Ana Sáenz de Miera ejemplifica: «Un grupo de emprendedores que monta una empresa pensando en la necesidad que tiene el parque del barrio de que tenga agua».

Familias, colegios, profesionales de la educación y la sociedad en general son los responsables de este cambio social cuyas raíces se sitúan en Toronto, Canadá, en 1996. Allí, Mary Gordon puso en marcha el programa «Raíces de la Empatía» en colegios, principalmente con alumnos conflictivos, para reducir niveles de violencia y agresión estudiantil y promover comportamientos sociales que aumentasen los niveles de empatía, tal y como explica su fundación «Roots of Empathy».

Un bebé para ser empáticos

En cada aula, siguiendo las indicaciones de Gordon, se trabaja con un bebé, que actúa de «laboratorio emocional» para los estudiantes. Como estos no articulan palabra, los alumnos aprenden a identificar si el bebé está contento, triste, por qué llora… De esta manera, los niños aprenden a reconocer sus propios sentimientos, para después ser capaces de explicarse, y comprender cómo sus acciones afectan a los sentimientos de quienes les rodean.

Los resultados son realmente asombrosos: se reducen las actitudes violentas en el aula, los niños comprenden las emociones de sus compañeros, aumenta la capacidad de integración de los menores y desarrollan otras habilidades.

«Las empresas no demandan un buen electricista sino a alguien que sepa trabajar en equipo. En definitiva, buenas personas que, al final, son buenos profesionales porque el que es capaz de ser un buen líder, de trabajar en equipo, etc., gracias a la empatía, será la persona más feliz del mundo y obtendrá éxito», asegura Ana Sáenz de Miera.

¿Es tu jefe una persona empática? «Si es un gran líder, si es una persona capaz de desarrollar la empatía, su equipo le seguirá. De lo contrario, acabará cayendo», explica. Muchos ya han caído. Otros caerán porque, al fin y al cabo, las empresas las forman las personas.

El futuro está en la educación

Y para que cada vez haya mejores personas dirigiendo equipos y compañías, hay que «educar con éxito», recuerda directora de Ashoka en España y Portugal, que además es madre, y por esta razónestán trabajando ya para que la empatía se trabaje en los colegios de España (aunque en Canarias existe una asignatura obligatoria), junto a otro tipo de habilidades y de forma transversal, como ya hacen muchos centros educativos de Reino Unido, Canadá, Alemania o Irlanda.

Sólo así conseguiremos tener en el futuro buenos profesionales, capaces de trabajar en equipo, buenas personas, preocupadas por los problemas sociales… «Las ventajas competitivas tradicionales ya no son suficientes», escribía en su blog la antigua directora general de ING Direct, Carina Spinka, una defensora de la empatía, que habla de «Adaptive Advantage», es decir, «la capacidad de identificar rápido las señales del entorno, capacidad de experimentar, capacidad de conectar con las personas y con la sociedad, etc. Y cómo no, la necesidad de generar ‘Adaptive leaders’ como clave para desarrollar estas nuevas dimensiones estratégicas en las organizaciones. Personas que favorecen que se experimente en su organización, que gestionan el entorno y no se dejan gestionar por él, que buscan multitud de opiniones y no sólo la suya y con mucha, mucha empatía y un claro sentido del propósito».

 

 

fuente http://www.abc.es/familia-educacion/20141124/abci-empatia-ninos-201411212114.html

0
2