Inteligencia Emocional: La Bondad, el antídoto contra el bullying

foto face bondadHoy frases como “Pay It Forward” que están inundando la Web. Se han convertido en términos populares en la sociedad moderna. Quizás esto podría ser mejor explicado por aquellos que han identificado una deficiencia en su vida, y que sólo puede ser cumplida por el “altruismo”.

Parece que no podemos tener suficiente de esas actitudes, sentir buenas emociones pero hay buenas razones para trabajar en ello. Estudios científicos demuestran que la bondad tiene muchos beneficios para la salud física, emocional y mental. Y que los niños necesitan una dosis saludable desde pequeños para poder prosperar, y crecer felices como individuos sanos, y bien completos.

Patty O’Grady, PhD, una experta en neurociencia, el aprendizaje emocional y la psicología positiva, y que se especializa en la educación, nos dice:

“La Bondad cambia el cerebro por la experiencia de la bondad. Los niños y adolescentes no aprenden amabilidad por sólo pensar en ello y hablar de ello. La bondad se aprende mejor sintiéndola para que pueda ser reproducida”.

Felices, cuidando niños

Las buenas sensaciones que experimentamos son producidas por las endorfinas. Activan las áreas del cerebro que están asociadas con el placer, la conexión social y la confianza. Estos sentimientos de alegría han demostrado ser contagiosos y fomentar un comportamiento distinto (también conocido como el altruismo)

Mayor aceptación de los pares

La investigación sobre el tema ha determinado que la bondad aumenta nuestra capacidad de formar conexiones significativas con los demás. Los niños son felices cuanto más están siendo aceptados por sus pares, ya que se sienten muy apreciados e incluídos.

Mayor sentido de pertenencia y la mejora de la autoestima

Los estudios demuestran que las personas experimentan “alta autoestima” cuando hacen una buena obra. Este torrente de endorfinas crea una sensación duradera de orgullo, de bienestar, y un sentido de “pertenencia enriquecido”. Se informa que, incluso pequeños actos de bondad, aumentan nuestra sensación de bienestar, aumentan la energía corporal, y dan un maravilloso sentimiento de optimismo y autoestima.

Mejora de la salud y menos estrés

Ser amable puede desencadenar la liberación de la hormona “oxitocina“, que tiene una serie de beneficios para la salud física y mental. La oxitocina puede aumentar significativamente el nivel de felicidad de una persona y reducir los niveles de estrés. También protege el corazón, al reducir la presión arterial, reducir la inflamación, y los radicales libres, que dicho sea de paso, aceleran el proceso de envejecimiento.

El aumento de sentimientos de gratitud

Cuando los niños son parte de los proyectos que ayudan a otros menos afortunados que ellos, esto les proporciona un sentido real de la “perspectiva”. Ayudar a alguien más, hace a apreciar las cosas buenas en sus propias vidas.

Mejor concentración y mejores resultados

La bondad es un ingrediente clave, que ayuda a los niños a sentirse bien con ellos mismos, ya que aumenta los niveles de serotonina. Este importante químico afecta el aprendizaje, la memoria, el estado de ánimo, el sueño, la salud y la digestión. Tener una actitud positiva permite una mayor capacidad de atención y el pensamiento más creativo, para producir mejores resultados en la escuela.

Reducir la depresion

El Dr. Wayne Dyer, un autor de renombre internacional, dice que un acto de bondad desencadena un aumento de la serotonina, un químico natural responsable de mejorar el estado de ánimo. Este aumento en la felicidad se produce no sólo en el donante y el receptor de la bondad, sino también en cualquier persona que sea testigo de ello. Esto hace que la bondad sea un potente antidepresivo natural . (pdf, 14kb)

Menos Bullying

Shanetia Clark y Barbara Marinak son profesoras-investigadoras de la Penn State en Harrisburg. Ellas dicen: “A diferencia de las generaciones anteriores, los adolescentes de hoy en día están victimizandose entre sí, a un ritmo alarmante”. Argumentan que la intimidación de los adolescentes y la violencia, pueden ser confrontados con programas escolares que integren “la bondad, como la antítesis de la victimización“, incorporando las practicas restaurativas, los circulos de dialogos, en los que vengo trabajando como instrumentos y haciendo posteos en este sitio de Mediación y Violencia desde sus comienzos.

Muchos de los programas contra el “acoso escolar” tradicionales, se centran en las acciones negativas que causan ansiedad en los niños. Cuando la bondad y la compasión son enseñados, fomentan el comportamiento positivo que se espera. Promover su “opuesto psicológico” es fundamental para reducir la intimidación, para crear ambientes escolares cálidos e inclusivos.

Maurice Elias, profesor en el Departamento de Psicología de la Universidad de Rutgers, es también un defensor de la bondad . Él nos dice:

Como ciudadano, abuelo, padre y profesional, es claro que la misión de las escuelas debe incluir la enseñanza de la bondad. Sin ella, las comunidades, las familias, las escuelas y las aulas se convierten en lugares de “incivilidad”, donde es poco probable que tenga lugar el aprendizaje duradero. . . Nosotros debemos estar preparados para enseñar la bondad, porque puede ser bloqueada debido a los malos tratos a temprana edad. Puede ser asfixiada bajo el peso de la pobreza, y puede ser desbaratada por la victimización en el futuro. . . La bondad se puede enseñar, y es un aspecto definitorio de la vida humana civilizada. Pertenece a cada hogar, la escuela, el vecindario y la sociedad.

Se ha convertido en algo muy claro, que la educación moderna debe abarcar más que la parte académica, y que los “asuntos del corazón” deben ser tomados en serio y nutridos como una cuestión de gran prioridad.

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1Comentario
  • juan gomez

    26 Abril, 2015 at 19:07 Responder

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