La empatia: Por que cultivarla en la escuela, desde jardín de infantes?

foto empatia

 

Los primeros indicios de la empatía humana suelen aparecer en primera infancia: los recién nacidos lloran al oír el llanto de otro bebé, esto es por que se angustian y los estudios han demostrado que los niños de tan sólo 14 meses ofrecen ayuda no solicitada, a sus pares, adultos que parecen estar luchando por alcanzar algo. Los bebés también han mostrado una clara preferencia por los adultos que ayudan en lugar de lo que se oponen a los demás.

El desarrollo de esta tendencia inherente, puede ser afectada por la experiencia temprana. Como prueba, no busque más que la antigua Grecia y las milenarias prácticas de crianza de Esparta y Atenas. Espartanos, que se identifican casi exclusivamente como guerreros, criaron a sus hijos de una manera hostil, en un entorno de brutalidad sin concesiones -Los alistaban en el campo de entrenamiento a los 7 años, les enseñaban a robar comida y sacarle al otro lo que pudieran, Se estaba criando generaciones de asesinos despiadados.

En Atenas, llevaron a los futuros líderes de una manera más cuidadosa y tranquila, estaban en casa con sus madres y enfermeras, empezaban con la educación en la música y la poesía a los 6 años. Se convirtieron en pioneros de la democracia, el arte, el teatro y la cultura.“Al igual que podemos formar a las personas para matar, lo mismo ocurre con la empatía, la podemos desarrollar desde la temprana edad. Usted puede aprender y enseñar a niños a ser un espartano o un ateniense.

Los antiguos griegos enseñaban a cultivar la empatia y la Inteligencia emocional a los niños/as por que no querian adultos brutos, ni violentos; y creían que se empezaba en la infancia, lo podrian lograr. Hoy  se conoce que la infancia es un momento crítico para el desarrollo de la empatía. Y aunque los niños pueden ser asombrosamente resistentes, sobreviviendo y prosperando, a pesar de los abusos y el descuido, los estudios muestran que las personas que experimentan un trauma temprano corren un riesgo mucho mayor de ser agresivos o incluso psicopáticos, segun la gravedad, de grandes, fomentando así el acoso o de ser, también, víctima de conductas hostigadoras.

En 2007, en Rumania, se dio a conocer una investigación, de un primer estudio autorizado y controlado de los efectos de haber sido criado en un orfanato. El estudio y la investigación de los bebes huérfanos rumanos, encontró que en comparación con los bebés adoptados por una familia, contenidos desde el amor, la diferencia era notable. Los niños que crecieron en un orfanato tenían coeficientes intelectuales más bajos, el crecimiento físico era lento, problemas de apego y relación con el otro; y las diferencias de funcionamiento en las áreas del cerebro relacionadas con el desarrollo emocional, eran notables!

Sin la experiencia del amor y la contención de la figura familiar, los niños aprenden pronto que el mundo es un lugar frío, inseguro y poco fiable. Sus necesidades emocionales no satisfechas, reflejan con frecuencia tener problemas para entender o apreciar los sentimientos de los demás.

Casi el 90% del crecimiento del cerebro ocurre durante los primeros cinco años de vida, y el cerebro de los niños, que han sido abandonados, traumatizados a temprana edad, y maltratados por sus pares; a menudo no logran establecer la conexión entre las personas y el placer. Este déficit puede hacer que sea difícil para ellos sentir o que demuestren amor.

“Puede mejorar o empeorar la empatía, por la forma de tratar a los niños”, dice Martin Hoffman, profesor emérito de psicología en la Universidad de Nueva York y uno de los pioneros de la investigación de la empatía, un genio en esta materia al que sigo muy de cerca.
El objetivo de Hoffman es unir afecto y cognición, desde esta suposición, la integración de afecto y cognición produciría la comprensión de lo que les sucede a los otros, y desencadenaría un estado afectivo-emocional que favorece la aproximación a los demás. Una respuesta empática a una situación de malestar, en la que una persona es capaz de imaginar cómo se siente el otro, en esa situación desfavorable, esa respuesta es empatía. Para Hoffman la empatía es una respuesta afectiva ante una situación desagradable que sufren otros.

Los estadíos de desarrollo del sentimiento empático se inician en la infancia. En las primeras etapas, son sentimientos globales e indiferenciados, se podría decir que se produce como un contagio de sentimientos, aunque sufra el otro, parece que sufrieran los dos; o incluso la vivencia de la persona, puede identificarse hasta sentir ese dolor o malestar como propio. Esto es en los estadíos primitivos.

En los últimos estadíos del desarrollo, la empatía cobra además el sentido cognitivo, se valora la situación y a las personas, diferencian la situación de uno mismo y la del otro, como distintas. La empatía adulta refleja una sensibilidad para diferenciar la gravedad y la calidad de las consecuencias, que una misma acción puede tener en distintas personas. De esta manera la empatía contribuye a juicios morales informados (Hoffman, en La empatía y su desarrollo, de Eisenberg y Strayer, Ed. Desclée Brouwer, 1992)

Y tú, en que estadío te encuentras???

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