Bullying: Demandar al Colegio por omisión del deber del cuidado? Tolerar el acoso es un delito

foto bullying blogEl acoso escolar da el salto del patio de recreo, a los Tribunales de Justicia:

  • Los padres demandan indemnizaciones a los colegios por daños y perjuicios.
  • Los jueces condenan solo si tienen pruebas de que no se frenó el maltrato.
  • Las multas que les imponen, muy dispares: de 2.000 a 30.000 euros.
  • Aumentan los acuerdos extrajudiciales para evitar una sentencia condenatoria.

La litigiosidad en el acoso escolar avanza al ritmo que crece la sensibilidad social”, explica Pedro González, un abogado madrileño cuyo teléfono no deja de sonar en estos días. Al otro lado de la línea, padres muy preocupados con el sufrimiento de sus hijos, que se sienten hostigados por sus compañeros de clase.

En España ya existe jurisprudencia en la responsabilidad civil de los centros educativos ante el acoso escolar. Si llaman tanto al despacho de González es, porque este letrado madrileño consiguió que el colegio privado Amor de Dios de Alcorcón (Madrid) indemnizara con 24.000 euros a una familia tras incumplir el “deber de cuidado” de un alumno de 10 años ante “una situación de acoso que toda la clase y los profesores conocían“, como especifica la sentencia. Y este mes de enero de 2013, logró que el colegio concertado Ramar de Sabadell (Barcelona) accediera a compensar con 30.000 euros a otra familia por un caso idéntico.

Los centros pueden ser condenados por omisión del deber de cuidado y al menos cuarenta colegios han visto sentarse a la dirección en el banquillo de los acusados por mirar para otro lado ante las situaciones de acoso. Muchas escuelas han recibido sentencias condenatorias, otras han elegido la conciliación y evitar el proceso judicial. En su mayoría son centros concertados o privados. Los litigios con la escuela pública se dirimen en lo contencioso administrativo, un ámbito más complejo para reclamar.

Los juicios a colegios, casi todos posteriores al año 2000, demuestran que “a los jueces no les tiembla el pulso” a la hora de condenar si se acredita que profesores, tutores y directores hicieron caso omiso o permitieron que un compañero sufriese vejaciones continuadas de sus iguales, explica la abogada catalana Noelia Rebón, experta en denuncias de acoso.

Prevalencia del Acoso Escolar

La muerte del adolescente Jokin Zeberio, en septiembre de 2004, marcó un antes y un después en la consideración social del acoso escolar. Ese día los abusos entre iguales dentro de la escuela dejaron de considerarse “cosa de niños”.

El 23% de los alumnos en España han sufrido alguna vez, hostigamiento continuado. La fiscalía percibe, sin aportar datos, un “continuo descenso” de los casos de acoso escolar gracias a las actuaciones preventivas como enseñar la resolución pacifica de conflictos y gestionar sus problemas, de los colegios y a su vigilancia de la violencia en el ámbito escolar.

Ferrán Barri, presidente de SOS Bullying, ONG creada en 2004, opina que “si bien antes había una negación total del acoso, los planes de convivencia de los centros educativos abordan ahora mejor la situación. Se trabaja más en la prevención y en la detección precoz, pese a que hay bastantes casos todavía en los que no se actúa correctamente“, añade.

Encarna García, de ACAE (Asociación contra el Acoso Escolar), es bastante más pesimista y subraya que hay excepciones honrosas entre los centros educativos, pero la mayoría “no saben cómo afrontar el acoso o no quieren ver este problema”.

Los niños menores de 14 años son inimputables,  lo que hace que los padres, una vez que han agotado todas las vías administrativas para poner fin al acoso de sus hijos, se inclinen por denunciar a la escuela por omisión del deber de cuidado.

“Cada vez más padres van a los tribunales porque hay más conciencia de que se debe denunciar“, explica la abogada Rebón. También Araceli Oñate, inventora de una herramienta para calibrar el grado de acoso al que es sometido un niño muy utilizada en los peritajes, opina que la judicialización del acoso “es una tristísima realidad, creciente ante el silencio administrativo”.

Cada vez más padres van a los tribunales, porque cada vez hay más conciencia de que hay que denunciar. De las primeras condenas que se hicieron públicas, la más famosa es la del Colegio Suizo de Alcobendas (Madrid). Un juez de primera instancia desestimó la denuncia de los padres, pese a que obraban en su poder videos probatorios del acoso. Recurrieron, y la Audiencia Provincial condenó al centro privado a la multa más alta impuesta hasta la fecha en Europa, 30.000 euros.

La primera condena a un centro de titularidad pública recayó en el C. P. de Hellín. Un juez impuso a Castilla La Mancha, una multa de 2.000 euros, más los gastos del psicólogo, para la familia de una ex-alumna de 10 años. El juez destacó en la sentencia la actitud “omisiva y en ocasiones permisiva” ante los malos tratos psico-verbales recibidos por la niña.

El último centro en ser sancionado, el Ramar, pactó en enero de 2013, abonar 30.000 euros para evitar el juicio, no sin antes reconocer ante el juez su responsabilidad en el maltrato continuado del ex-alumno R.

“Estamos ante un fenómeno nuevo, que crece, y que si no despega, es por el freno de una justicia muy cara”, destaca Ferran Bullí, de SOS Bullying.

Las multas o compensaciones que imponen los jueces en este tipo de casos son todavía, a juicio de los abogados, demasiado dispares. Llamativamente se toma de guía las indemnizaciones por accidente de tráfico, pero en las sentencias estudiadas la compensación oscila entre los 2.000 y los 30.000 euros.

Sin embargo, denunciar no siempre significa ganar. El abogado Pedro González avisa: solo lleva a juicio, una cuarta parte de los casos que le llegan. “Si el juez no lo ve claro, no habrá condena“, explica. Les ha ocurrido recientemente a dos familias, que han perdido sendos litigios, contra los colegios Joan Pelegrí, en Barcelona, y los Maristas, en Madrid.

Si se le pregunta al abogado sevillano Gregorio Martinez Tello —especialista en responsabilidad civil— si judicialmente se acabará con el acoso escolar, Martínez Tello contesta:”¿Acaso ha acabado el código penal con los asesinatos? Denunciar debe ser el último paso. Primero está la detección precoz y la prevención“, insiste. “Pero estas sentencias ayudan a que los centros pongan toda la carne en el asador con el acoso“, remata. Su colega González coincide: “Las condenas suponen un toque de atención a los colegios”.

Los directores del Colegio Suizo y del Ramar declinaron hablar para 20minutos.es. Un portavoz jurídico de la compañía religiosa dueña del colegio Amor de Dios, centro condenado por “tolerar el maltrato“, sí reconoce que “la herida aún sigue abierta” en su comunidad educativa, que la sentencia ha producido un efecto llamada y ahora afrontan varias denuncias similares. Sin embargo, admite también que conllevó la implantación de un plan de detección precoz del acoso en los 23 centros educativos de la congregación“.

 

Leer la nota completa en http://www.20minutos.es/noticia/1741682/0/colegios/juzgados/acoso-escolar/

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